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Sortear trampas: un acercamiento a sor Juana Inés de la Cruz

Nuestra compañera, la poeta María Ángeles Pérez López, profesora de la Universidad de Salamanca, nos reunió el pasado viernes 10 de octubre en torno a la figura de Sor Juana Inés de la Cruz.

Sor Juana Inés de la Cruz. Detalle del retrato hecho por Miguel Cabrera c. 1750,

Pérez López ahondó en las distintas facetas de Juana como escritora y la profundidad de su obra. Subrayó su inteligencia y capacidad creativa, nos argumentó con acierto cómo había sido una de las grandes renovadoras de la métrica en castellano-, su increíble erudición, su capacidad de trabajo, la envergadura de su biblioteca, su resiliencia ante las dificultades a las que tuvo que enfrentarse.

Según nuestra compañera, Juana fue un ser humano excepcional. Nacida como hija natural de Pedro de Asuaje y Vargas Machuca y de Isabel Ramírez de Santillana, aprendió náhuatl de los trabajadores de las tierras de su abuelo y fue sumamente precoz en la lectura y la escritura. Devoró los libros de la biblioteca de su casa, leyó a los grandes maestros de la antigüedad y todo aquello que caía en sus manos.

En la adolescencia, entró en la corte y se convirtió en dama de compañía de la Virreina, Leonor de Carreto, esto le permitió acceder a los círculos de conocimiento imperantes y conocer el trabajo y el pensamiento de matemáticos, filósofos y humanistas de la época.

Convertida en una poeta muy admirada, tiempo más tarde se inclinó por la vida religiosa para poder seguir escribiendo y estudiando.

María Ángeles leyó para nosotras algunos de sus sonetos, parte de varios textos, nos indicó cuales eran los poetas y autores más admirados por Juana y, finalmente, nos habló de la polémica Carta atenagórica publicada por el obispo de Puebla para avergonzar y reconvenir a la poeta, la tremenda repercusión que tuvo ésta y la contestación de Juana a dicha carta: Respuesta a Sor Filotea de la Cruz.

Agradecemos a María Ángeles una vez más su generosidad por acercarnos a esta enorme poeta, despertar nuestra curiosidad y generar un espacio para el diálogo.

La tarde, de tan grata se nos fue en un instante.

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