Amparo Arróspide es filóloga y traductora, con un postgrado en Literatura. Nacida en Buenos Aires en 1954, reside desde hace años en Europa, y actualmente vive entre Madrid, Ávila y Yorkshire.
Algunas de sus obras son Presencia en el misterio (Mención del Fondo Nacional de las Artes por Presencia en el misterio, 1996), En el oído del viento (Baile del Sol, 2016), Hormigas en diáspora (Baile del Sol, 2018), Jacuzzi (Amargord, 2018), Valle Tiétar (El sastre de Apollinaire, 2019), Aventuras de BitBot, Aman y Llá + Cielito lindo (Rapallo, 2022) y El Diario de Kify (Amargord, 2024)
Ha traducido a Margaret Atwood (Morning in the Burned House) y junto con Robin Ouzman Hislop es co-traductora a lengua inglesa de : La llave de niebla /Key of Mist de Guadalupe Grande (Aquillrelle ediciones, 2017) y Teselas /Tesserae de Carmen Crespo (Aquillrelle ediciones, 2018), además de numerosos poemas de autores contemporáneos.
- ¿Tu primer pensamiento esta mañana?
Consciente de estar viva, agradezco.
- Tu sueño más extraño.
De adolescente soñaba con el mar, una fascinación de maelstrom en blanco y negro muy nítidos. De mayor, apareció una pantera como interlocutora. Otras ensoñaciones, revelaciones, aparecen en varios de mis poemas y relatos.
- ¿Qué libros tienes en tu mesita de noche?
Estas semanas: To the lighthouse, de Virginia Woolf; La razón estética, de Chantal Maillard; Discordia de los dóciles, de Rosana Acquaroni; Autobiografía de un pulpo, de Vinciane Despret. Y videolibros, donde sigo cursos de filosofía e historia(s) del arte, en especial las vanguardias.
- ¿Tienes un lugar determinado para escribir?
Suelo trasladar la escritura o a papeles sueltos, o a cuadernos varios y luego al procesador de textos en el PC, ese sería el lugar.
- ¿Bajo qué pseudónimo publicarías un poemario?
Alguno de mis nombres propios, los que solo están en la partida de nacimiento.
- Un poema que hayas memorizado y seas incapaz de olvidar.
No poemas, sino versos sueltos resurgen en la memoria, propios y ajenos
- ¿Un miedo irracional?
Compartidos con gran parte de la humanidad: la indigencia, la enfermedad y la muerte
- ¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser poeta?
No quise serlo, simplemente sucedió, en la niñez. Y hubo lo contrario, veces en que me negaba empecinadamente a escribir poesía.
- Si pudieras alimentarte solo de una cosa sería…
El soma que cae del cielo en la novela de Aldous Huxley. Y café.
- ¿Has sufrido miedo a la página en blanco?
La página en blanco es mi propia mente, ahí imagino escenarios, inicios, posibles derroteros, ritmos… Luego habría que trasladar a la página, pero ya estaría bastante menos blanca. Y me ocurre como a Pessoa, o en sus palabras: “Conquistamos todo o mundo antes de nos levantar da cama / Mas acordamos e ele é opaco / Levantamo-nos e ele é alheio / Saímos de casa e ele é a terra inteira. / Mais o sistema solar e a Via Láctea e o Indefinido.”
- ¿Qué porcentaje de ti hay en tus poemas?
Está lo desconocido, que brota y ya no sabes si de tu vida, de tus ancestros, de tus coetáneos, del mismo idioma que crees manejar, pero se sirve de ti para experimentar nuevos cauces. Y lo desconocido puede atemorizar. El hemisferio cerebral derecho derrama en libertad, el izquierdo simultáneamente o después va filtrando, censurando y limitando.
- ¿Qué es lo primero que pensaste al conocer la asociación Genialogías?
En una cadena de eslabones previos, necesaria, arropadora –las ancestras- Y también de contemporáneas, prójimas, semejantes.
- ¿Las mujeres escriben menos que los hombres?
Mientras tantas mujeres fueron silenciadas, en las sociedades patriarcales los autores disfrutaron de todas las ventajas para estudiar, escribir, publicar y difundir su obra. Así se explica que la de los varones parezca más abundante – pero menos también es más.
- ¿A qué tres poetas (vivas o muertas) invitarías a cenar?
A compañeras con quienes esté embarcada en un proyecto común invitaría a pasear juntas por el campo.
- Si solo pudieras salvar un libro…
Mmmm… sería de obras completas, pero me resulta imposible elegir uno solo
- ¿Poeta o poetisa?
Poeta
- Llegamos a su casa sin avisar, ¿qué nos ofreces?
Asiento, conversación, agua si tienes sed
- Tu libro favorito de la colección Genialogías:
De ese roce vivo, de Noni Benegas
- ¿Cómo es tu proceso de trabajo?
No hay una disciplina, un horario fijo ni una pulsión por producir nada como “trabajo”. Hay una actitud de recepción, de escapar del rigor censor de la conciencia; la página es la mente, donde se compone el poema, se recuerda y luego puede trasladarse a la escritura.
- Si escribieras un poemario a cuatro manos con una compañera de la asociación, ¿con quién la harías?
Con una genia de la asociación que me eligiera como compañera.
- ¿Qué mensaje llevarías en una camiseta?
Make Love Not War
- Recomiéndanos una poeta y su obra.
Noelia Martínez Menéndez, cuya obra está en curso.
————————————————————————————————————–


Pingback: Poesía y Ciencia Ficción y 4: las otras orillas – islas en la red