Maru Bernal (Barcelona 1964) es licenciada en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca.
Se considera hija adoptiva de Cantabria donde reside desde hace más de tres décadas, aunque buena parte de su obra literaria bebe de las raíces mediterráneas.
Docente de lenguas clásicas, escritora, actriz, directora teatral y dramaturga de Eos Theatron, pertenece al colectivo poético Genialogías desde 2025.
Ha publicado Hendiendo el aire & Suturas del alma (Libros del Aire, 2022) No todos volvimos de Troya (Reino de Cordelia, 2022)XXV Premio Ciudad de Salamanca de Poesía, Rumores yámbicos (Reino de Cordelia, 2024), Premio al mejor poemario en el “LXI Certamen Internacional de Poesía “Amantes de Teruel y La belleza de lo trágico (Eolas Ediciones, Colección de la Belleza, 2025). También ha participado en diversas antologías como Santillana, el valor de lo único de Ana Santamatilde, (Libros del Aire, 2021), La madriguera, idea original y coordinación de José Elizondo (Gobierno de Cantabria, 2021), Casa en el aire (Aula José Luis Hidalgo Torrelavega, 2021) Moda que une, moda que separa, moda que esclaviza, moda que mata con textos de Eduardo Frechilla, Ana García Negrete, Chema Prieto, Luis Alberto Salcines, (R&R, 2021) Arena y salitre (Goitia Arbe, Parlamento de Cantabria, 2023), Absenta Poetas” (núm.33, 2023) Poesía y Métrica (núm. 11, 2024) El mejor poema del mundo, 2024 (Nobel, 2024) Poesía &Resonancia, Voces del Extremo 2024 ( ¡La tortuga búlgara. 2024) y Para sitiar el asombro, Antología poética del XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos de Salamanca
Como dramaturga y directora de Eos Theatron obtuvo premios con diversos montajes teatrales: Pasaje a Ítaca, Argonáutica Medea o Troya Naos
- ¿Tu primer pensamiento esta mañana?
Me asaltan mil pensamientos a la vez, dicen que mi cerebro da cien mil vueltas, yo simplemente creo que está demasiado vivo.
- Tu sueño más extraño.
Quizá el más improbable, que recupero la casa de mi infancia. - ¿Qué libros tienes en tu mesita de noche?
Siempre más de uno, apilados, en este momento la poesía completa de Seferis, un libro de viajeros ilustres, “ Peregrinos de la belleza” de María Belmonte, y una novela o una biografía, la última ha sido “ El Coloso de Marusi” de Henry Miller - ¿Tienes un lugar determinado para escribir?
Me he hecho un rincón en el salón de casa, frente al ventanal del jardín. Estantería, escritorio, una buena lámpara y mi escueto hortus conclusus. En este momento puedo contemplar la camelia ya florecida, el hibisco que apunta y la promesa de la flor del agapanto. No necesito más. - Bajo qué pseudónimo publicarías un poemario?
Cualquier nombre griego, podría ser, pongamos por caso, Anactoria - Un poema que hayas memorizado y seas incapaz de olvidar
Mi madre nos daba veinticinco pesetas por cada poema largo que memorizábamos. Fue su genial idea para entretenernos un verano demasiado lluvioso. Todavía recuerdo algunos, por ejemplo “Corriendo van por la vega a las puertas de Granada hasta cuarenta gomeles y el capitán que los manda…” de José Zorrilla. Nos dejó encima de la mesa “Las mil mejores poesías de la lengua castellana”. Con ese libro me adentré en la poesía … y con el aliciente de los cinco duros, claro. - ¿Un miedo irracional?
A los espacios cerrados, no puedo entrar en una cueva. ¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser poeta? - ¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser poeta?
Escribo versos desde pequeña, supongo que he sido una de esas niñas solitarias y un tanto raritas que se las daba de lista. Leer y escribir han sido mi refugio. - Si pudieras alimentarte solo de una cosa sería…
Fruta, quizá las brevas de mi higuera , la de la casa de mi infancia junto al Mediterráneo. - ¿Has sufrido miedo a la página en blanco?
Infinitud de veces, por eso procuro sentarme a escribir cada día, para conjurarlo. - ¿Qué porcentaje de ti hay en tus poemas?
Creo que el cien por cien, a veces sin filtro. - ¿Qué es lo primero que pensaste al conocer la asociación Genialogías?
Que era algo hermoso y necesario, un lugar para el encuentro y la reivindicación, es duro hacer el camino sola - ¿Las mujeres escriben menos que los hombres?
Creo que no es cuestión de género, sino de vocación, necesidad y trabajo. También de talento, eso vaya por delante. Supongo que todo lo que he nombrado es aplicable tanto a hombres como a mujeres. - ¿A qué tres poetas (vivas o muertas) invitarías a cenar?
Emily Dickinson, Louise Glück, Ida Vitale - Si solo pudieras salvar un libro…
Las tragedias griegas, todas y cada una de ellas, en un solo tomo. Si tuviera que escoger una, “Troyanas”. - ¿Poeta o poetisa?
Poeta - Llegamos a su casa sin avisar, ¿qué nos ofreces?
Depende del momento del día. Una infusión de cúrcuma, regaliz y jengibre con una onza de chocolate a la sal o una copa de vino blanco con aceitunas aliñadas. Eso para empezar, luego prepararía algo más, soy buena cocinera. - Tu libro favorito de la colección Genialogías
Francisca Aguirre, “Ítaca” - ¿Cómo es tu proceso de trabajo?
Soy una mujer diurna, empiezo a escribir a las siete de la mañana y trato de trabajar al menos cuatro horas al día. Me gusta escribir de un tirón el primer borrador y luego dedicarme a la labor limae, corrijo, borro y repaso mucho, nunca acabo de estar satisfecha del todo, siempre se puede cambiar algo, aunque sea una coma. - Si escribieras un poemario a cuatro manos con una compañera de la asociación, ¿con quién lo harías?
Con mi querida amiga Raquel Serdio, no conozco a todas las Genias, va a ser una labor de tiempo, pero sé que con ella hay sintonía vital y es una poeta maravillosa que sabe hilar con mis versos o yo con los suyos. Juntas hicimos “Casa en el aire”, repetiremos. - ¿Qué mensaje llevarías en una camiseta?
«Aura dabit cursum, tu modo solve ratem” ( Ovidio) “La brisa favorecerá tu viaje, tú sólo desata la nave” - Recomiéndanos una poeta y su obra.
Carmen Jodrá Davó, “ Las moras agraces”
Un poema de tu autoría
De Ifigenia a Clitemnestra
Todo terminó
con un golpe de viento
apenas sentí llegar
el hacha del verdugo
cosidos mis ojos
a los de mi padre
un pozo de brea
más negra que la pez
Un regato de sangre
se deslizó, cuerpo abajo,
hasta lo más hondo
mientras allá arriba
el brazo todavía en alto
rugía, poderoso,
el meltemi
Desde este lugar raíz
en el que ahora
me encuentro
mis reproches
no son para él
-sabía perfectamente
lo que hacía-
fuiste tú, madre
la que me soltaste de la mano.
De Clitemnestra a Ifigenia
Hay que saber
mascar bien la herida
escupirla
triturada cada noche
romper el sello
que atenaza la garganta
aguantar el golpe agrio
de la arcada
vivir a duras penas
erguida sobre la tierra
entender el porqué
de semejante castigo
Dicen las viejas
que las víctimas
son los peores verdugos
Ojalá pudiera regresar
a ese fatal instante
te mantendría a salvo
en un lugar seguro
si es que existe refugio
alguno para las mujeres
A zancadas de rabia
subiría la colina
un hachazo de luz
para el altar del sacrificio
Crecerías desde la raíz
fuerte, confiada,
sin pozos ciegos
como la brea
sin malos vientos
que sesgan vidas
sin puertas falsas
ni guaridas secretas
Tu grito
bien amarrado
al mío.
“ Rumores Yámbicos” LXI Premio Internacional de Poesía Amantes de Teruel. (Reino de Cordelia, 2024)


