Nuestras Genias: Diana G. Bujarrabal

Diana García Bujarrabal nació en Madrid en 1980. Es licenciada en Periodismo y
Sociología. Sus poemas han sido recogidos en diversas antologías, entre ellas En
legítima defensa, Poetas en tiempos de crisis
 (Bartleby Editores, 2014) o Insumisas.
Poesía crítica de mujeres (Baile del Sol, 2019). En 2015 publica la
plaquette Destemerás el nombre de las cosas (Ediciones Deliciosas) y en 2016 el
poemario Por este suelo a piel (Tigres de papel). Su último poemario publicado
es Los peces y los pájaros (Torremozas, 2021).

  1. ¿Tu primer pensamiento esta mañana?

Qué bello amanecer.

  1. Tu sueño más extraño.

Tengo muchos… Camino sosteniendo un bebé – aborto en los brazos;
no quiero que muera.

  1. ¿Qué libros tienes en tu mesita de noche?

Ahora mismo, el ensayo de Emilia Conejo sobre Marosa Di Girogio, un
poemario de Ángel Guinda, un libro de viajes de Emilia Pardo Bazán sobre
París que he de devolver a una amiga.

  1. ¿Tienes un lugar determinado para escribir?

No.

  1. ¿Bajo qué pseudónimo publicarías un poemario?

No sé… esto me cuesta. Mi propio nombre ya me resulta lo bastante
extraño.

  1. Un poema que hayas memorizado y seas incapaz de olvidar
    Una primera estrofa de un poema de Juan Ramón:
    «Los gusanos de la muerte
    harán su nido en mi pecho,
    donde el corazón un día
    alzó fragancia de ensueños;
    y mis ojos que miraron
    tantas veces a los cielos
    se pudrirán en la tierra
    del cerrado cementerio».
  2. ¿Un miedo irracional?

No caigo, no soy miedosa. A veces, de repente, que mis hijos sufran
algún daño.

  1. ¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser poeta?

Muy niña… Había una serie de dibujos basada en ‘Ana de las tejas
verdes’. En uno de los capítulos la protagonista escribía poemas y yo quise
hacer lo mismo. Escribí un poema sobre el mar y la libertad, y me gustó.

  1. Si pudieras alimentarte solo de una cosa sería…

Café.

  1. ¿Has sufrido miedo a la página en blanco?

Sí.

  1. ¿Qué porcentaje de ti hay en tus poemas?

Mucho. 80 %.

  1. ¿Qué es lo primero que pensaste al conocer la asociación
    Genealogías?

    Que poder escuchar a tantas mujeres sabias era un privilegio. Que
    había encontrado un espacio interesantísimo donde compartir.
  2. ¿Las mujeres escriben menos que los hombres?

    Yo creo que escribimos más. De siempre.
  3. ¿A qué tres poetas (vivas o muertas) invitarías a cenar?

A Ana Rossetti, que es una referencia en todos los aspectos para mí y
fue la primera que me hizo valorar la importancia de la genealogía, tanto en la
escritura como en la vida de las mujeres. La he invitado ya y lo seguiré
haciendo.

A Francisca Aguirre. Me encantan su poesía y su poética y, al menos,
tuve la suerte de poder conocerla gracias precisamente a un seminario
organizado por la asociación.

A Emily Dickinson no la invitaría a desayunar porque no creo que a
ella la gustase, aunque me encantaría verla yo por un agujerito en las
primeras horas del día

  1. Si solo pudieras salvar un libro…

Pfff. Es un perspectiva horrorosa, pero en mi caso tal vez uno de
poemas de Emily.

  1. ¿Poeta o poetisa?

Cada vez más poetisa, :).

  1. Llegamos a su casa sin avisar, ¿qué nos ofreces?

Lo que haya, que no suele ser gran cosa. Una cerveza y si hace falta
bajo al chino para que estemos a gusto un rato.

  1. Tu libro favorito de la colección Genealogías

El de Paca Aguirre, Ítaca.

  1. ¿Cómo es su proceso de trabajo?

Poco sistemático, la verdad. Escribo donde y cuando me pilla. Luego
corrijo mucho.

  1. Si escribieras un poemario a cuatro manos con una compañera de la
    asociación, ¿con quién la harías?

¡Con muchas! A priori, por cercanía vital y confianza, con María García
Zambrano o con Isabel Navarro, pero me parece muy difícil escribir a cuatro
manos, la verdad.

  1. ¿Qué mensaje llevarías en una camiseta?

Depende del día. Hay muchas cuestiones que reivindicar y/o por las
que indignarse. En la medida de mis posibilidades yo intento implicarme con
algunas más allá de las camisetas, que están bien, son importantes, pero no
bastan. Por ejemplo, por supuesto, las luchas feministas, pero también todas
las desigualdades que nos atraviesan en este mundo cada vez más absurdo.
Los derechos laborales, la reivindicación de una forma de vida más allá del
mercado, la vivienda, la libertad de expresión y creación o la reconciliación
con la naturaleza.

  1. Recomiéndanos una poeta y su obra.

A quien no se halla sumergido todavía en Marosa Di Giorgio se lo
recomiendo encarecidamente, es una experiencia inolvidable.

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